La naturaleza al servicio de al ciencia

O

3

Las propiedades del ozono hacen de él un gas con una gran poder oxidativo, lo que lo convierte en un agente con una enorme capacidad para la eliminación de microbios y microorganismos patógenos como virus, bacterias, esporas y hongos.

 

Sus propiedades desinfectantes y desodorizantes han hecho posible que se hayan desarrollado múltiples aplicaciones para el ozono, tanto en el ámbito doméstico como en el empresarial e industrial .

A nivel doméstico, el ozono se ha demostrado altamente recomendable para el consumo humano, la desinfección de tanques de almacenamiento de agua o pozos, la limpieza doméstica, el lavado de la ropa y de los alimentos, el aseo personal y de mascotas, la desodorización de ambientes en la casa y en vehículos, roulottes, caravanas o embarcaciones, la eliminación de la carcoma en muebles o en elementos constructivos de madera como vigas, etc.

 

Por otra parte, el ozono ha demostrado ser muy eficaz en la terapia y prevención de un importante número de enfermedades, lo que ha dado lugar a la llamada ozonoterapia. El uso del ozono como agente terapéutico se extiende a:

  • Afecciones relacionadas con el sistema circulatorio, el digestivo o el nervioso.

  • Gracias a sus propiedades cicatrizantes, el ozono  ha presentado resultados óptimos en el tratamiento de eczemas y de múltiples afecciones dermatológicas como la caspa.

  • El ozono se ha mostrado efectivo a la hora de disminuir los síntomas de alergías y asma al ser un agente que permite eliminar ácaros , moho y otros alergenos de aquellas zonas en donde habitan dichos organismos.